Para que tu cachorro se acostumbre a ir en coche es importante que empieces a habituarlo lo antes posible. De lo contrario, cuando te des cuenta, habrá crecido y no le gustará subir en él.

Cuando son cachorros suelen marearse debido a que no están acostumbrados. Puede ocurrir que asocien el malestar que genera el mareo con el coche, cosa que irá empeorando cada vez que tengan que viajar. Además, si te enfadas o te pones nervioso por la situación, el perro también asociará el subir al coche con tu tensión. Forzarlo puede desencadenar una serie de conductas encaminadas a evitarlo como alejarse o esconderse en el momento que sospechen que tienen que entrar ¡Y lo saben rápido!

Para que no asocie el coche con malas experiencias, no lo subas sólo para ir a sitios que no le gusten, como el veterinario o la peluquería. Ni tampoco para hacer sólo paseos chulos o ir a lugares que le gustan mucho ya que el animal se puede excitar demasiado y estar todo el recorrido de ida ladrando o llorando. Una vez asocie el coche con premios buenos, como sus chuches preferidas, debes hacer circuitos cortos a diversos lugares, algunos aburridos y otros divertidos, e ir aumentando gradualmente el tiempo del trayecto.

El temperamento de cada animal también determinará la facilidad o no a la habituación. Un perro muy excitable y activo puede que le cueste más relajarse en el coche, sobre todo si asocia el viaje con eventos que le gusta. Un perro más tranquilo o que se ha adaptado desde cachorro puede viajar sin problemas. En ocasiones, nuestra manipulación, espacios muy limitados o el cierre del maletero de forma brusca puede desencadenar que el perro no quiera subir.

Reñir al perro si ladra o llora durante el trayecto puede reforzar más la conducta. Nuestros enfados generan ansiedad, miedo y estrés en el animal, siendo el ladrido o gemido el reflejo de su estado emocional.

Por supuesto, no tenemos que olvidar llevar a los perros atados con el arnés con doble enganche o en transportín, cumpliendo todas las normas de seguridad para evitar accidentes durante el trayecto.

Si tu perro presenta problemas para viajar en coche busca consejo de un especialista en comportamiento. El etólogo clínico puede ayudarte con técnicas específicas de modificación de conducta y, si es necesario, darle medicación para evitar que la situación se haga cada vez más difícil y el perro lo pase mal.

África Emo
Veterinaria, Etóloga Clínica y Educadora